English French German

Centro de Estudios Estratégicos para la Democracia Proactiva                                

José I. García Hamilton (Filial GCPD en Santiago de Cuba)              Friday, June 28, 2013

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Oposición institucional como estrategia DE LUCHA para IMPULSAR LA transición EN Y PARA LA DEMOCRACIA en Cuba.

Ing. Hergues Frandín Díaz,
Director General

Centro de Estudios Estratégicos para una Democracia Proactiva
“José Ignacio García Hamilton”
de Santiago de Cuba. (CEEDPA),

Sitio web: www.democraciaproactiva.org

Email:  
herguesfd@yahoo.com
Móvil: 53-53684553 

 

Santiago de Cuba, 25 de mayo del 2012 –  El tema de la situación de la oposición cubana diariamente se trata en los medios internacionales. En los nacionales solo se presenta cuando es para denigrar de sus integrantes o de algún acontecimiento específico relacionado con los mismos. Hay que cambiar el enfoque del tema sobre la oposición como un derecho ciudadano y no como una desviación social, como se ha manejado hasta ahora por parte del régimen.

Una de las vías para lograr éste y otros objetivos sería emplear la democracia proactiva como método de lucha, dentro de una oposición inteligente, que tenga  como finalidad ofrecer una alternativa de gobierno distinta a la existente en el país hace 53 años, sustentada en todas aquellas acciones académicas, educativas, metodológicas con carácter proactivo, es decir anticipatorias, que se realicen para desarrollar y promover comportamientos democráticos en la población para alcanzar el bienestar y el desarrollo de toda la sociedad.  

Para la aplicación de este método de lucha existen diversos factores conspirativos, los cuales se conocen, pero sin hacer dejación de su análisis por su carácter polémico, interesa en este artículo revelar la importancia de la oposición institucionalizada y de su método la democracia proactiva como estrategia para ir eliminando todos esos factores que retrasan el proceso democratizador cubano.      

Alcanzar mayor poder de convocatoria sobre el pueblo y que éste se sume a la lucha por las reformas de todo tipo que se necesitan en el país para lograr prosperidad y mayores libertades ha sido uno de esos factores, que han impedido la institucionalización de la oposición como resultado de las presiones del propio pueblo hacia el gobierno en el poder. Romper esta barrera es uno de los objetivos de la democracia proactiva. 

El trabajo de representación social, procedimiento de este tipo de lucha persigue canalizar las inquietudes sociales e interactuar con la población, al mismo tiempo que la vaya educando. Mediante la implementación de estrategias que incluyan el tratamiento de los problemas sociales que más afectan al pueblo, su defensa ante los organismos gubernamentales establecidos por parte de los líderes opositores más prestigiosos dentro de la comunidad, a través de mecanismos como el establecimiento de demandas, denuncias, la propuesta de programas alternativos que ofrezcan soluciones de reales mejoras y participación de la sociedad. Todo estos mensajes llevando implícito conceptos determinantes para la democracia, como el patriotismo, la unidad, bienestar social, reales intereses de la nación, derechos, libertades, etc. hasta lograr institucionalizar a la oposición, como resultado de la aceptación popular.

Evitar caer en los llamados excesos de la oposición, dentro de los que se encuentra,  el contacto con el pueblo a través de la violencia indirecta, queriendo mostrar las injusticias del sistema Castrista a éste, siendo víctima solo de los atropellos de la policía política o brigadas de respuesta rápida, que alejan más que solidarizar. Emplear la persuasión, la argumentación y la crítica inteligente como vía de convencer a la población de la justeza de la causa. Realizar los trabajos con calidad, profunda documentación de los casos, veracidad en las demandas, las denuncias, estudios, etc. son elementos que también agenciarían un mayor poder de convocatoria de la oposición.   

Llevar este trabajo opositor al conocimiento del pueblo ha constituido otras de las barreras o factor conspirativo por el recio control de la policía política y por el desconocimiento y la manipulación en que se encuentra el propio pueblo. Ante esto la democracia proactiva aprovecha las amplias posibilidades que brinda el uso de la informática, mediante la reproducción y socialización de videos, debates públicos, talleres, impresión de folletos, boletines, testimonios. Además del contacto persona a persona.  

La falta de unidad de acción de los distintos componentes de  la oposición del país, es otro de los factores que retrasan el proceso democrático como consecuencia de la pobreza material que envuelve a la oposición y que en algunos hace prevalecer sus intereses económicos por encima de los patrios, y de otros excesos como la falta de reconocimiento y subestimación entre unas organizaciones y otras, y de opositor a opositor, considerándose más importantes y más necesarios sus estilos de lucha. El anarquismo como corriente de algunos opositores más veteranos o con cierta holgura económica, en el uso de los recursos y los medios de comunicación con que se cuenta, así como la creación de un status ficticio superior al de opositores humildes o nuevos en las filas. El uso de la oposición no como vía para el logro de la libertad de Cuba, sino como un modo de vida.

Estos elementos, unido al sostenido trabajo de control social y todos los recursos de que dispone la Inteligencia cubana al servicio de los Castro, la militarización del país. El pobre espíritu de lucha de la población por revertir el estado actual, y su falta de claridad con respecto a los responsables de los problemas que le aquejan, que impiden la articulación de las acciones opositoras a lo largo del país. Es decir, el comportamiento inducido que termina en la indefensión adquirida.

Ante la magnitud de esta barrera, la oposición institucionalizada, considerando la importancia de la unidad como factor decisivo para el cambio en el país, no como la agrupación simple de elementos contrapuestos o no, sino como eje complejo y emancipatorio de la lucha opositora. Y tomando a bien las enseñanzas de nuestro José Martí, respecto a una verdadera revolución. Propone la Unidad Estratégica, que significa lograr una oposición profesional con capacidad de formar gobierno, desde los municipios hasta la nación, tomando como vía la capacitación de la oposición y sus líderes en temas que prueben la fuerza de una oposición institucional real, sobre los factores negativos en el comportamiento de la oposición, el impacto de la falsa oposición, etc.

La realización de estudios de investigación sobre los problemas medulares que afectan a la sociedad cubana, teniendo como esencia el brindar alternativas de solución en un marco democrático.   

La aplicación de procedimientos legítimos e institucionales en el accionar opositor, que contrarresten los mecanismos de los órganos de la inteligencia política, y los elementos que impiden la evolución del proceso democrático.      

La orientación metodológica a las organizaciones opositoras, sugiriendo estrategias de lucha a partir de las interpretaciones del marco legal y el derecho cívico, como resultante de los derechos humanos elementales.

La promoción del debate respecto a la existencia o no de una coherencia entre el objetivo supremo de toda la disidencia: alcanzar la Libertad de Cuba, respecto a la importancia o no de la unidad y la simultaneidad en el accionar de una oposición confrontacional junto a la institucional en todo el país.  

Ahora bien, los insuficientes recursos logísticos para el trabajo de la oposición y su uso en ocasiones, no óptimo o adecuado no solo afectan la unidad de acción y también la estratégica, sino que no permiten llevar a vías de hecho las reformas democráticas, constituyendo una de las barreras más empleadas por la policía política y el gobierno para impedir la concreción de acciones y para desacreditar a la oposición. Teniendo estos en cuenta que la dependencia económica y/o el desamparo en que se encuentra la mayoría opositora hace que para cualquier organización de este tipo, los recursos logísticos sean determinantes, infiltra a sus agentes para que desvíen o mal empleen los medios materiales y financieros. Establece una estructura nacional que a todos los niveles y esferas de la sociedad controla no solo la entrada de cualquier medio para ellos subversivo al país, sino también los ingresos de cada ciudadano.

Por otro lado, la falta de recursos no permite que la oposición pueda sumar a muchos, que aunque están conscientes de la necesidad de la reforma, no se atreven a correr el riesgo de quedarse sin el poco amparo económico que permite el gobierno. Además la carencia de capital ha ocasionado la falta de compromiso de muchos miembros dentro de la oposición, así como la comisión de mezquindades por alguna prebenda recibida. La apatía para realizar acciones sistemáticas, cayendo inevitablemente en la inercia opositora.

Ante tales circunstancias la democracia proactiva propone hacer uso del poder de la palabra, en el contacto persona a persona, comenzando por nuestros familiares, amigos y vecinos, como un instrumento de educación para las grandes mayorías, de conocimiento o/y reconocimiento de las amplias potencialidades del ser humano para resolver situaciones de crisis.

La prevalencia de la aspiración individual sobre la aspiración colectiva de la oposición, el cambio del régimen totalitario por un sistema democrático es otro de los factores que retrasan el proceso de transformación cubano. Actualmente, en qué porciento ocurre esto, resulta controversial por lo mucho que se ha manipulado sobre todo por el oficialismo. En lo personal se cree que la mayoría opositora sí desea el cambio, partiendo que desde el momento, en que en Cuba una persona se integra a la oposición, se declara abiertamente en contra del régimen, lo combate, ya comienza a aportar por una nación libre.  

La decisión de emigrar del país de muchos opositores ha ocasionado la duda respecto a la prioridad de la lucha, como personal o colectiva. Pero sin dudas, hay que considerar las difíciles condiciones en que se desarrolla la vida de un contrario al régimen y la de su familia en Cuba: no encuentran trabajo, no tienen derechos, son marginados, muchas de las personas a las que defiende no valoran su actividad llegando a desestimularlo e incluso delatarlo. Reciben golpizas, chantajes, intimidaciones, persecución o largos años en prisión con sus daños colaterales, etc. Por lo que la emigración se convierte para él y su familia en una tabla de salvación.  

Otras causas que llevan a tomar la decisión de marcharse son: su situación económica, su formación, su status social, la motivación, el optimismo, etc.  

La democracia proactiva en su labor orientadora y educativa intenta tocar las fibras de cada opositor, ahondar en la concientización de la responsabilidad social de ser opositores en las condiciones totalitarias en que se desarrolla el país, incide en el  perfeccionamiento de las estrategias de lucha, a través de asesorías metodológicas y jurídicas a los programas opositores, o la creación de estos. Tomando en consideración los dos últimos factores de freno, y cuestionándonos si la gran mayoría de los opositores en Cuba tiene claro el papel de la oposición y cuentan con un programa de lucha, que represente los intereses del pueblo.

Si se analiza literalmente dicho cuestionamiento se diría que sí, pero hasta qué punto se tiene claridad del compromiso social que representa oponerse al régimen, y de que su labor implica que logre representar a toda la población en su diversidad, al punto de que poco a poco las personas vayan cifrando sus esperanzas de prosperidad y bienestar en su propuesta, lo que significa que debe tener un programa atrayente y viable, diferente al ofrecido hasta el momento por el gobierno en el poder, donde la mayoría se vea representado, agenciándose una base social fuerte para que pueda aspirar a ser un movimiento o una organización decidora en la esfera política y social, y desde luego propiciadora de la transición en y para la democracia. 

Si se tiene claro además, que existen cuestiones que no deben descuidar como son superarse, conducirse éticamente, cuidar su imagen, su porte y aspecto, ser honesto y disciplinado socialmente, mantener empeño en la labor realizada, permanecer con autocontrol, dialogar sobre la base de la razón sistemáticamente,  etc.

Tampoco se puede asegurar que todos los opositores cuenten con un programa de lucha que represente los intereses del pueblo. O si sencillamente se concentran en derrotar al tirano.

Por un lado, existen los que no tienen un programa de lucha o trabajan por lo dicho en el enunciado anterior, los que tienen su programa, pero con visibles lagunas en su estructura metodológica, otras organizaciones con muy buenos programas de lucha, pero que no se ajustan a sus fines u objetivos y están también los que aplican consecuentemente sus programas de lucha.

Tener claro los objetivos de la oposición significaría agenciarse el apoyo de la población, que presione al régimen y lo obligue a reconocer a la disidencia, ganarse esa base social es esencial para lograr institucionalizar a la oposición en Cuba.

La Democracia Proactiva ofrece las posibles vías para perfeccionar el trabajo de la oposición, ayudando a definir las estrategias de lucha de las organizaciones y ponerlo al corriente de lo factible que puede ser llevar adelante una oposición institucional y una oposición ‘confrontativa’ a  la vez,  que cada una juegue su verdadero papel.

La lucha democrática tiene diferentes matices. Existen muchas acciones concretas desde la oposición institucional que se están realizando en el país para ir gestando el camino hacia la democracia, se han abierto tres Centros de Estudios para la Democracia Proactiva, como filiales del Centro Global para la Democracia Proactiva, integrado en su mayoría por profesionales del derecho, las ciencias, las letras, la salud, la pedagogía, etc. que están realizando una oposición inteligente sobre la base de la unidad de propósitos entre una oposición institucional y la oposición confrontacional.

Para tales fines se han diseñado temáticas y materiales bibliográficos para la capacitación de todos los miembros de las diferentes organizaciones de acuerdo a las necesidades e intereses de la lucha. Con la finalidad de intercambiar mediante la argumentación las estructuras básicas necesarias para transitar hacia una sociedad de gobernabilidad democrática en Cuba, teniendo en cuenta las teorías y experiencias de los países más democráticos.

Se realizan talleres sobre teoría sociopolítica que incluyen los sistemas políticos, partidos políticos, la sociedad civil, la sociedad democrática (estructura y funcionamiento). etc. Seminarios sobre formación de líderes y resolución de conflictos,  la ingobernabilidad democrática.  

Se elaboran estudios críticos y\o artículos sobre los problemas medulares que afectan el contexto en que se desarrolla la oposición, como la alimentación, la salud, la educación, violación de los derechos humanos, pobre acceso de los cubanos a la informática, el alcoholismo, la violencia institucionalizada, etc.

Se establecen demandas sociales a los gobiernos municipales correspondientes en relación a los problemas sociales o en materia de violación de los derechos humanos que afecte a la oposición o a su radio de acción, fundamentando y documentando  sobre todo casos específicos.

Se utiliza la técnica de grupo de discusión acerca de materiales de estudio como “La falsa oposición”, “Los excesos de la verdadera oposición”, “La victoria”, “La Fuerza de la palabra para romper la inercia”
 y otros.  Con el objetivo de capacitar a los opositores en los modos de actuación de los enemigos y los propios para perfeccionar su conducta democrática y la efectividad de sus acciones de lucha.

Se contribuye a la elaboración y/o corrección  de boletines, noticias, cartas, u otro material para el contacto con el pueblo y opinión internacional.

Se promueven las bibliotecas digitales con bibliografía actualizada en ciencias políticas, sociales, naturales, económicas, medio ambiente, filosofía, historia, geografía, etc.

Se asesora jurídicamente a las personas naturales u opositores, en materia de derechos humanos.

Se trabaja en la confección de la estructura organizacional de la oposición.

Se aplican instrumentos de medición de impacto en la población de las acciones de lucha en que se estime conveniente.

Un ejemplo palpable del impacto que va teniendo este tipo de oposición se evidencia en el accionar represivo más intenso del régimen, y al mismo tiempo en cómo las entidades y administraciones populares gubernamentales, aunque no le dan participación directa en el gobierno a la oposición ni aceptan sentarse a dialogar van dando tratamiento a algunos problemas demandados, denunciados, o revelados en las investigaciones políticas sociales impuestas por la oposición. Otro elemento alentador y más importante es la aceptación de muchos pobladores de que se documente su caso para ser demandado, unido al acercamiento a los líderes opositores para ponerlo al tanto de situaciones problémicas o para agradecer su gestión.    

Por tradición el Oriente de Cuba ha sido una región rebelde, destacada en acciones concretas contra quienes oprimen a sus coterráneos. En estos momentos coinciden dos manifestaciones de oposición: la Institucional, representada por el CEEDPA, y con su núcleo los Municipio de Oposición (MDO) y la Confrontacional con la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), que han ido ganando a través de un trabajo serio, sistemático, representativo, creíble y heroico un espacio social, constituyéndose en la brecha para alcanzar el camino hacia la verdadera democracia. 

El Centro de Estudio para la Democracia Proactiva “José Ignacio García Hamilton” de Santiago de Cuba agradece a los cubanos amantes de la libertad, y ofrece la posibilidad de ejercer el derecho a compartir o no nuestras consideraciones y de apoyarlas moral y materialmente si las consideran viables en algo tan vital como la democracia.  

Se aceptan recomendaciones y propuestas que contribuyan a mejorar sus objetivos, como centro promotor de la cultura democrática en la sociedad cubana. Los que tengan alguna otra estrategia que pueda dar al traste con nuestro propósito común, la libertad y la democracia para el pueblo cubano, pueden contar con nuestro apoyo. Siempre que no sean los mismos métodos fallidos, que por años nos llevan repitiendo errores y con resultados iguales.

Remitir sus trabajos o proyectos a las siguientes direcciones: yusmilarf@yahoo.com y herguesfd@yahoo.com

 
 

 

 

© 2010   Created by Global Center for Proactive Democracy.